En un mundo donde priman las particularidades y el mercado no deja de satisfacerlas, la actividad física no podía quedarse atrás y es por ello que el entrenamiento personalizado está tomando auge mostrando los beneficios de individualizar la rutina de ejercicios.

Además, dada la mayor cantidad de gente que asiste a los centros de fitness o gimnasios, la dedicación a cada individuo en particular es insuficiente, perjudicando así, los resultados que el ejercicio físico ofrece. Por ello, es importante conocer las diferencias y sobretodo, resumir los beneficios del entrenamiento personalizado.

Aunque como cualquier otra actividad, nosotros tenemos la última palabra y podemos decidir de acuerdo a nuestros gustos o necesidades, muchas veces la falta de resultados notables o la escasa individualización genera el abandono de la actividad física, lo cual termina perjudicando a nuestra salud únicamente.

Aquí van otras de las bondades del entrenamiento personalizado:

– Se logran objetivos en menor tiempo.

– Se reduce el riesgo de lesiones porque la seguridad de los ejercicios se incrementa junto a la mayor atención que recibimos por parte del entrenador.

– Se genera una mayor motivación por el dinamismo de la clase y por que quién nos dirige conoce nuestra personalidad e intereses.

– Se cumple a la perfección el principio de individualización, lo que permite cuidar la salud de las personas y adecuar la ejercitación a cualquier afección, dolencia o enfermedad.

– Se pueden conocer los logros y avances periódicamente debido al seguimiento que posibilita el entrenamiento personalizado.

– Se aprende a ejercitarse correctamente al interpretar y escuchar cada técnica con sus cuidados con detenimiento, ya que el entrenador lo está manifestando para una persona solamente.

– Puede garantizarnos la actividad física diaria debido a la flexibilidad de horarios que ofrece este tipo de entrenamiento.
Por supuesto, todos estos beneficios que ofrece el entrenamiento personalizado serán evidentes si nuestro entrenador actúa con profesionalismo y respeto.

Además, no siempre es accesible económicamente contratar a un personal trainer, por eso, debemos pensar fríamente y tomar conciencia de que los beneficios pueden recaer en un menor costo a largo plazo, ya que evitaremos problemas de salud, por ejemplo.

Por otro lado, para los que gustamos de ir a clases masivas, siempre es necesario demandar al profesor atención y supervisión para no dañar nuestro cuerpo.

Entonces, sólo queda en ti la decisión de ejercitarte de una u otra manera, pues lo importante es moverte, y en mi opinión, el entrenamiento personalizado sería necesario y de mayor utilidad en casos particulares de falta de motivación, falta de tiempo, afecciones o dolencias que impiden el normal funcionamiento del organismo.

Fuente: Vitonica